En unos días más algunas personas, muchas para ser exacta, estarán festejando la "Independencia de México"...
En serio aún existe gente que celebra sin saber en realidad por qué es que debe beber hasta perder el control...
Hace años que yo no festejo el 15/16 de septiembre. Además, en mi muy particular experiencia, he tenido dos acontecimientos bastante rudos en esas fechas, por los que le doy más importancia que la supuesta independencia de un país que jamás se ha liberado de la opresión y que peor aún, ha decidido regresar a una dictadura con dulce sonrisa que engaña al mundo entero. Nosotros no tenemos toque de queda, ni una sola cadena de televisión, no tenemos que robarnos la comida de los restaurantes porque solo el que trabaja come...Nuestra dictadura es hipócrita, vivimos en una libertad camuflajeada.
Yo no tengo ni un puto motivo por cuál celebrar este septiembre y esa decisión la he tomado desde hace tiempo. Rechazo a la gente que grita: !VIVA MÉXICO!... Rechazo a los que se visten de tricolor y en nombre de un país se meten de las mejores borracheras de su vida. Los condeno.
Sin embargo, la amargura nacionalista no ha sido de siempre. Tengo pocos recuerdos de mi padre durante la infancia, pero debo ser honesta, los que tengo en mi caja personal de memorias, son increíbles. Mi papá, cuando estaba en México, solía llevarme al Zócalo a festejar "El grito". Era esa, de las pocas veces que podía presumir a mi familia ( la básica, la de papá-mamá-hijos) ...
Me cargaba en sus hombros, me daba los huevos rellenos de confeti para estrellarlos en la cabeza de las personas que pasaba a un lado. Nada le harían a una niña, pero él se divertía mucho, los dos... Se pintaba el rostro, yo me dejaba pintar el mío.... ¡Era mi papá!... ¡Estaba conmigo!
Con lágrimas en los ojos recuerdo todo eso, porque de niño nunca se sabe ni se imaginan las vueltas de la vida. Su figura era ausente, y quizá debió quedarse así... lo disfrutaba más.
Expresiones de esto, de aquello, de lo de ayer, hoy...y tal vez de mañana.
martes, 4 de septiembre de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
Hoy me llamaron "romántica"
Confesé que más que tener una lista de lugares por conocer, tengo una lista de escenas que realizar.
En un café parisino, en las calles mojadas por la reciente lluvia... Bajando las escaleras de un puente perfecto, un acordeón, sentir el aire francés acariciar mi rostro...
No, yo no tengo puntos específicos. Me quiero lanzar a lo desconocido para vivir como ellos, aunque sea unos días.
No, yo no disfruto de tiendas y plazas comerciales enormes. A mí me gusta caminar, tomar la fotografía para volver inmortal a mis memorias...Sentirme lejos, como con la sensación de empezar de nuevo, tan retirada de todo lo que me ha dañado, de todo lo que he amado... solo para aprender a amar más y de diferente modo.
Quiero conocer gente. No me interesa levantarme por la mañana y cumplir un horario... Hoy me llamaron "romántica", por querer hacer lo que en libros y grandes películas he conocido.
Los museos vienen después, prefiero empaparme de pasos cotidianos.
En un café parisino, en las calles mojadas por la reciente lluvia... Bajando las escaleras de un puente perfecto, un acordeón, sentir el aire francés acariciar mi rostro...
No, yo no tengo puntos específicos. Me quiero lanzar a lo desconocido para vivir como ellos, aunque sea unos días.
No, yo no disfruto de tiendas y plazas comerciales enormes. A mí me gusta caminar, tomar la fotografía para volver inmortal a mis memorias...Sentirme lejos, como con la sensación de empezar de nuevo, tan retirada de todo lo que me ha dañado, de todo lo que he amado... solo para aprender a amar más y de diferente modo.
Quiero conocer gente. No me interesa levantarme por la mañana y cumplir un horario... Hoy me llamaron "romántica", por querer hacer lo que en libros y grandes películas he conocido.
Los museos vienen después, prefiero empaparme de pasos cotidianos.
y sigo creyendo...
Es chistoso cómo pequeñas casualidades me hacen creer que tengo un compromiso que cumplirme... A veces lo veo tan lejano que me burlo de mí misma al atreverme a pensar en eso.
En ocasiones me motivo tanto que sigo caminando por esas calles, veo el rostro de la gente, los olores de la ciudad, la vida misma.
Te extraño tanto Santiago. Nunca pensé que pudiera existir este tipo de sentimientos... Jamás creí toparme con la nostalgia de saberte en un lugar y despertar en otro tan distinto.
Pocos entienden y honestamente, me importa un carajo que no lo hagan...
En ocasiones me motivo tanto que sigo caminando por esas calles, veo el rostro de la gente, los olores de la ciudad, la vida misma.
Te extraño tanto Santiago. Nunca pensé que pudiera existir este tipo de sentimientos... Jamás creí toparme con la nostalgia de saberte en un lugar y despertar en otro tan distinto.
Pocos entienden y honestamente, me importa un carajo que no lo hagan...
miércoles, 15 de agosto de 2012
estás conmigo...
Hoy he recorrido los pasillos donde te encontraba. Maravillosas sorpresas día tras día, ver tu sonrisa, tu porte extranjero, tu mirada de color ...escucharte unos minutos, como un regalo prometido.
Ya no estás, pero nunca había sentido algo tan cercano aunque al tacto no funcionara.
Llegaste sin aviso. Yo solía caminar protegiéndome del contacto externo. No buscaba a nadie, creía tenerlo todo en alguien que nada encontró en mí... Es irónico, cuando más me protegí, cuando menos ansiaba compañía es cuando mejor sucumbí a sus palabras y a tu mirada...
Debes saber que desde que no estás aquí, no me cierro en unos audífonos. Tú sin manos, los quitaste y me enseñaste a conversar y llegar a hablar de amor, otra vez.
Tanto tiempo sin plasmar mis ideas en palabras escritas... Contigo recuperé mi más grande debilidad: escribir, escribir... hasta ahogarte en mis textos...ahogarme en los tuyos.
Leerte era indispensable. Lo sigue siendo. Verte era necesario.
El miedo paraliza mis ganas. La impotencia me lleva a esperar, a saber que pronto todo terminará y por fin, cada quien tomará su propio camino...El tuyo ya trazado, el mío tan confuso.
A veces te extraño tanto que me vuelvo ausente y llego a creer que nunca te quise.
Ya no estás, pero nunca había sentido algo tan cercano aunque al tacto no funcionara.
Llegaste sin aviso. Yo solía caminar protegiéndome del contacto externo. No buscaba a nadie, creía tenerlo todo en alguien que nada encontró en mí... Es irónico, cuando más me protegí, cuando menos ansiaba compañía es cuando mejor sucumbí a sus palabras y a tu mirada...
Debes saber que desde que no estás aquí, no me cierro en unos audífonos. Tú sin manos, los quitaste y me enseñaste a conversar y llegar a hablar de amor, otra vez.
Tanto tiempo sin plasmar mis ideas en palabras escritas... Contigo recuperé mi más grande debilidad: escribir, escribir... hasta ahogarte en mis textos...ahogarme en los tuyos.
Leerte era indispensable. Lo sigue siendo. Verte era necesario.
El miedo paraliza mis ganas. La impotencia me lleva a esperar, a saber que pronto todo terminará y por fin, cada quien tomará su propio camino...El tuyo ya trazado, el mío tan confuso.
A veces te extraño tanto que me vuelvo ausente y llego a creer que nunca te quise.
martes, 14 de agosto de 2012
Tú me dijiste...
Adoraría poder terminar este post antes de que alguien entre a la oficina, me interrumpa y se atreva a solicitar algo del trabajo..¿Cómo se atreven?...Bah.
Seguramente nos hemos encontrado en alguna reunión con tus compañeros de la prepa. Esas en las que por la emoción prometes tantas cosas, como : " Hay q reunirnos cada mes, no perder el contacto". Unos prometen hablarse por teléfono, al menos una vez a la semana. Otras tantas organizan una ida al café cada dos. ¿Cuántos realmente lo hacen?...Son tan pocos.
Nos hemos acostumbrado a oir promesas que no serán cumplidas tan fácilmente, que lo peor es que nosotros mismos prometemos sin en realidad sentir ese compromiso.
Recuerdo cuando era niña y tenía que dejar mi ciudad natal para volver a mi realidad. Odiaba dejar a mi familia y tener que regresar al calor, a los poco simpáticos compañeros de clases, a dejar la multitud por unos cuantos ... Eran las despedidas tan amargas para una niña de 8 años que, al menos mis primas, tenían que recurrir a decirme:
- " Cuando regreses iremos a la pista de hielo"
- "Cuando vuelvas, te llevaré al parque de diversiones"
- "Cuando vuelvas, te llevaré al parque de diversiones"
Y cada temporada vacacional yo regresaba con las estúpidas ganas de ir a patinar o a subirme a los juegos mecánicos y...¿qué? ¿Saben cuántas veces fuí? ¿cuántas me llevaron?..¡¡NINGUNA!!
Desde ese tiempo decidí dejar de tenerle confianza a las promesas de las personas. No es cierto, no cumplen. En detalles tan simples como cuando te despides de una amiga que no habías visto en meses y te encontraste por casualidad, intercambian teléfonos y vuelven a pasar seis meses y nada, te das cuenta la poca formalidad de la gente. de ti mismo.
Esto lo pensé después de que Triana, luego de un par de años de vivir en Canadá, finalmente regresó a Tabasco. Descubrí que incluso ya tiene un empleo y asiste a fiestas y eventos sociales a través de Facebook (puto chismoso) ...Me emocioné al mismo tiempo que le reclamaba (vía MURO) por qué ya vivíamos en la misma ciudad y no nos hemos visto. Me respondió que a través de un mensaje interno me enviaría su cel para ponernos de acuerdo...
Un día.
Dos días.
Tres días.
¡CARAJO!...Debe ser muy difícil enviar tu número. Y por mi parte, no la busco más... Yo ya no espero que alguien cumpla el deseo de encontrarnos, si previamente lo prometió. Por eso la sorpresa es minúscula, por eso los encuentros sí realizados me entusiasman y me hacen creer nuevamente en la buena voluntad. Pero son tan pocos, somos tan pocos.
Es como un círculo vicioso en el que caes sin darte cuenta. Por costumbre, protección propia...
lunes, 30 de julio de 2012
Las letras más pequeñas del contrato...
Me pregunto si estarás enterada de la situación. Si es así, admiro tu terquedad, la fuerza con la que aceptas los puntos, que expongo a continuación:
¿Qué sientes cuando...
Te repite que te ama, pero las noches las pasa con otra persona.
Se enferma y no eres tú quien puede cuidarlo, por mucho que esto quieras.
Sale de viaje, y no es contigo.
Sabes que es otra persona la que lo conoce en sus ratos de enojo, decepción, tristeza, felicidad...En los ratos de logros, complicidad... Las tardes en la sala de su casa, con la gente que sí lo conoce, sabemos sus defectos, sus virtudes...Hasta dónde se le puede hablar, qué tanto lo podemos buscar...
Tienes que ir a escondidas a verlo, confundida en la multitud...
Por las noches no puedes darle un beso antes de dormir
Ignoras qué día le dolió tanto la cabeza que pidió alejarse de todos, y nosotros lo hicimos.
Sabes que siempre hay algo que te ocultará... cuando es a ti a la que oculta...?
¿Qué sientes, puta?...¿Qué sientes?
Puta, sí, porque te dices enamorada...Puta sí, porque le aceptas algo a cambio de tu compañía...Porque no estás, solo por estar... Porque sabes que no está solo, y mueres por seguir....Puta, por chantajes, por tu edad, por todo...
¿Por qué le pides que me quiera?...¿Por qué me llamas por mi nombre?...¿Por qué, PUTA?
¿Qué sientes cuando...
Te repite que te ama, pero las noches las pasa con otra persona.
Se enferma y no eres tú quien puede cuidarlo, por mucho que esto quieras.
Sale de viaje, y no es contigo.
Sabes que es otra persona la que lo conoce en sus ratos de enojo, decepción, tristeza, felicidad...En los ratos de logros, complicidad... Las tardes en la sala de su casa, con la gente que sí lo conoce, sabemos sus defectos, sus virtudes...Hasta dónde se le puede hablar, qué tanto lo podemos buscar...
Tienes que ir a escondidas a verlo, confundida en la multitud...
Por las noches no puedes darle un beso antes de dormir
Ignoras qué día le dolió tanto la cabeza que pidió alejarse de todos, y nosotros lo hicimos.
Sabes que siempre hay algo que te ocultará... cuando es a ti a la que oculta...?
¿Qué sientes, puta?...¿Qué sientes?
Puta, sí, porque te dices enamorada...Puta sí, porque le aceptas algo a cambio de tu compañía...Porque no estás, solo por estar... Porque sabes que no está solo, y mueres por seguir....Puta, por chantajes, por tu edad, por todo...
¿Por qué le pides que me quiera?...¿Por qué me llamas por mi nombre?...¿Por qué, PUTA?
viernes, 20 de julio de 2012
Me gusta lo que escribes
Había calificado a esta semana como el cúmulo de intentos, algunos fallidos, por despegarme de todo esto. No entendía o no encontraba la razón de por qué me estaba obsesionando con salir de aquí. Sonrío, sí, todo el tiempo, no me cuesta y me gusta mucho.
Justo el momento en el que te comienzas a sentir mejor porque no le extrañas, es cuando regresa y te das cuenta lo mucho que te falta.
" De regreso a la oficina, pasó a la máquina de galletas y compró unas de chocolate. Tenía antojo de algo dulce para alegrar su mañana. Su compañera no estaba, había salido de vacaciones. Frente al computador, sin previo aviso, llegó lo que tanto había esperado. Un mes, exactamente un mes atrás, él había desaparecido. No sabía dónde estaba, sí dónde vive, sí su número de teléfono, si el nombre de su familia, pero no podía mover ni un dedo para buscarlo... estaba atrapada. Un correo electrónico, perdido en la multitud de los que había permitido quedarse por hastío más que por descuido. Uno entre mil. Su respuesta llegó, sin embargo no decía mucho o poco es lo que ella quería entender. El paquete de galletas quedó a un lado, mientras leía esas líneas confusas. Las lágrimas comenzaron a desbordarse sin control. Qué mejor momento, a solas, para ahogarse en llanto... Existía un nudo en su garganta que había reprimido por tanto, ni siquiera ella sabía de su presencia hasta que lo dejó existir esta tarde....Todo el malestar, el congojo, el dolor, la tragedia que sentía por dentro y la incertidumbre cargada durante semanas se estaban deshaciendo de peso en unos minutos... Tenía muchas razones para odiarlo, insultarlo, esperar el día de su muerte para liberarse. Tenía toda la fuerza del Universo para no guardarle ni una pizca de consideración, pero no podía. No quería.
Con sus manos temblando, tomó un bolígrafo y pretendía dibujar círculos en una hoja en blanco. No pasaba nada por su mente más que la ridícula certeza de que los dos estaban sufriendo. Esperar, podría seguir esperando un tiempo más, pero ¿para qué?...Podría aguantar, ponerse de pie nuevamente y esperar a su regreso...Pero habiendo llegado éste, él se iba a tener que ir de nuevo.
Se decía hombre en decadencia por el dolor provocado en ella. Yo en cambio no sé qué era lo que en verdad sentía, o si podía creerle.
Necesitaba mentes sanas, poco enfermas de este gran mal llamado amor, recurrió a su amiga y ésta solo calló. Sentí morir. Esperaba otra respuesta que me liberara al drama de un par de semanas, para luego recordarlo como lo más maravilloso que he tenido, el cielo más alto que he tocado... La sonrisa más bella que he besado, el cuerpo ...el cuerpo que más me ha adorado..."
Justo el momento en el que te comienzas a sentir mejor porque no le extrañas, es cuando regresa y te das cuenta lo mucho que te falta.
" De regreso a la oficina, pasó a la máquina de galletas y compró unas de chocolate. Tenía antojo de algo dulce para alegrar su mañana. Su compañera no estaba, había salido de vacaciones. Frente al computador, sin previo aviso, llegó lo que tanto había esperado. Un mes, exactamente un mes atrás, él había desaparecido. No sabía dónde estaba, sí dónde vive, sí su número de teléfono, si el nombre de su familia, pero no podía mover ni un dedo para buscarlo... estaba atrapada. Un correo electrónico, perdido en la multitud de los que había permitido quedarse por hastío más que por descuido. Uno entre mil. Su respuesta llegó, sin embargo no decía mucho o poco es lo que ella quería entender. El paquete de galletas quedó a un lado, mientras leía esas líneas confusas. Las lágrimas comenzaron a desbordarse sin control. Qué mejor momento, a solas, para ahogarse en llanto... Existía un nudo en su garganta que había reprimido por tanto, ni siquiera ella sabía de su presencia hasta que lo dejó existir esta tarde....Todo el malestar, el congojo, el dolor, la tragedia que sentía por dentro y la incertidumbre cargada durante semanas se estaban deshaciendo de peso en unos minutos... Tenía muchas razones para odiarlo, insultarlo, esperar el día de su muerte para liberarse. Tenía toda la fuerza del Universo para no guardarle ni una pizca de consideración, pero no podía. No quería.
Con sus manos temblando, tomó un bolígrafo y pretendía dibujar círculos en una hoja en blanco. No pasaba nada por su mente más que la ridícula certeza de que los dos estaban sufriendo. Esperar, podría seguir esperando un tiempo más, pero ¿para qué?...Podría aguantar, ponerse de pie nuevamente y esperar a su regreso...Pero habiendo llegado éste, él se iba a tener que ir de nuevo.
Se decía hombre en decadencia por el dolor provocado en ella. Yo en cambio no sé qué era lo que en verdad sentía, o si podía creerle.
Necesitaba mentes sanas, poco enfermas de este gran mal llamado amor, recurrió a su amiga y ésta solo calló. Sentí morir. Esperaba otra respuesta que me liberara al drama de un par de semanas, para luego recordarlo como lo más maravilloso que he tenido, el cielo más alto que he tocado... La sonrisa más bella que he besado, el cuerpo ...el cuerpo que más me ha adorado..."
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